Las intensas lluvias registradas en el norte de Georgia provocaron el desbordamiento del río Toccoa y severas inundaciones en McCaysville, donde calles, viviendas y comercios quedaron bajo el agua durante la madrugada del jueves 5 de noviembre.

El río alcanzó un nivel récord de 18.05 pies, mientras que en algunas zonas del centro de la localidad el agua llegó a entre seis y siete pies de altura. Las precipitaciones acumularon entre ocho y once pulgadas en distintos puntos de la región, lo que ocasionó una rápida crecida de los cauces.

Los equipos de emergencia realizaron alrededor de 100 rescates acuáticos, principalmente en el condado de Fannin. Algunas personas quedaron atrapadas en sus viviendas y tuvieron que ser evacuadas por personal especializado.

La emergencia también afectó a la infraestructura local. El sistema de tratamiento de agua de McCaysville quedó fuera de operación y las autoridades emitieron una advertencia para hervir el agua. Comercios y viviendas sufrieron daños severos, mientras que residentes y voluntarios comenzaron las labores de limpieza entre lodo y escombros.

El gobernador de Georgia, Brian Kemp, declaró estado de emergencia en cuatro condados: Fannin, Gilmer, Murray y Union. Las autoridades pidieron a la población mantenerse alejada de las zonas inundadas y seguir las indicaciones de los equipos de protección civil.

En el condado de Murray se confirmó la muerte de una mujer de 56 años, identificada como Julie Barrs, cuyo vehículo fue arrastrado por las corrientes. Se trata de la primera víctima mortal reportada por este episodio de lluvias e inundaciones.

Aunque el nivel del agua comenzó a disminuir, las afectaciones continuaron durante el viernes. McCaysville permanecía en emergencia, con interrupciones en servicios básicos y daños en buena parte de su zona comercial.