Este domingo 30 de agosto, colectivos de búsqueda y familiares de personas desaparecidas realizarán movilizaciones en distintos puntos de México para conmemorar el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas y exigir a las autoridades avances concretos en las investigaciones.
Las manifestaciones se desarrollarán en diferentes estados del país mediante marchas, concentraciones, actos de memoria y otras actividades organizadas por familias que continúan buscando a sus seres queridos.
El objetivo de estas movilizaciones es mantener visibles los casos de desaparición, reclamar resultados a las instituciones encargadas de la búsqueda y demandar verdad, justicia e identificación de las personas cuyo paradero continúa sin esclarecerse.
La jornada adquiere especial relevancia para los colectivos debido a que las propias familias han asumido en numerosas ocasiones tareas de búsqueda ante la falta de respuestas institucionales.
En la Ciudad de México se convocó a una movilización para este domingo con el propósito de visibilizar la crisis de desapariciones y exigir acciones de las autoridades.
La convocatoria forma parte de una jornada nacional en la que colectivos de diferentes entidades realizarán actividades simultáneas para recordar a las personas desaparecidas y exigir que sus expedientes no sean archivados ni olvidados.
En Tamaulipas, por ejemplo, madres buscadoras anunciaron una marcha en Tampico para reclamar avances en las investigaciones y la identificación de restos de personas desaparecidas. El contingente partirá de la zona de Walmart Alijadores con destino a la Plaza de Armas.
En Durango también fueron anunciadas actividades que incluyen una marcha y un pase de lista de personas desaparecidas, mientras que en otras entidades se preparan concentraciones y actos de memoria.
Sonora también se suma a la jornada
En Sonora, el colectivo Madres Buscadoras de Sonora convocó a una marcha en Hermosillo para este domingo.
La movilización fue convocada para iniciar en la Plaza Emiliana de Zubeldía y concluir en la Catedral de Hermosillo, con la participación de familiares, voluntarios y personas que quieran sumarse a la exigencia de justicia.
Las organizadoras pidieron a los participantes acudir con fotografías de sus familiares desaparecidos, pancartas y veladoras como una forma de mantener presentes sus historias y reclamar respuestas.
La movilización ocurre además en un contexto particularmente sensible para los colectivos de búsqueda de Sonora, que continúan realizando labores para localizar a personas desaparecidas y acompañar a sus familias.
El Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas se conmemora cada 30 de agosto.
La fecha fue establecida por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2010 y comenzó a observarse internacionalmente en 2011, con el propósito de generar conciencia sobre las desapariciones forzadas y recordar a las víctimas y sus familias.
Para los colectivos mexicanos, la jornada se ha convertido también en un espacio de protesta y exigencia ante una crisis que mantiene a miles de familias sin conocer el paradero de sus seres queridos.
Las movilizaciones buscan que los casos permanezcan presentes en la agenda pública y que las autoridades fortalezcan las labores de búsqueda, investigación, identificación y atención a las víctimas.
Para muchas familias, la desaparición de un ser querido implica años de incertidumbre y una búsqueda que continúa pese al paso del tiempo.
Los colectivos han desarrollado labores de búsqueda en campo, difusión de información y acompañamiento entre familias, además de exigir a las autoridades que se investiguen los casos y se identifique a las personas localizadas sin vida.
En distintos estados, las agrupaciones han señalado que enfrentan limitaciones de recursos y que en numerosas ocasiones deben realizar parte de sus actividades con recursos propios.
En Sonora, colectivos han señalado que reciben principalmente acompañamiento de las autoridades, mientras continúan desarrollando por cuenta propia diversas acciones relacionadas con la búsqueda.
La jornada nacional también ocurre después de recientes agresiones contra mujeres dedicadas a la búsqueda de personas desaparecidas.
Uno de los casos más recientes se registró en Sinaloa, donde la buscadora Alma Rosa Rojo Medina fue atacada a balazos junto con una familiar. La Fiscalía estatal abrió una investigación por tentativa de feminicidio y mantiene entre sus líneas de investigación la posibilidad de que la agresión esté relacionada con su labor de búsqueda.
El caso volvió a poner bajo atención los riesgos que enfrentan quienes participan en colectivos de búsqueda y reclaman información sobre personas desaparecidas.
Para las familias, la exigencia no se limita a localizar a sus seres queridos, sino también a conocer qué ocurrió, identificar a los responsables y garantizar que los casos no queden en la impunidad.
Durante las movilizaciones de este domingo, las familias llevarán fotografías, nombres y mensajes para recordar a quienes permanecen desaparecidos.
Las marchas representan también una exigencia pública para que las investigaciones avancen y para que las instituciones encargadas de las búsquedas mantengan los esfuerzos hasta esclarecer cada caso.
Más allá de la conmemoración, los colectivos buscan que el 30 de agosto sirva para recordar que detrás de cada registro de desaparición existe una familia que continúa esperando respuestas.
Las movilizaciones se desarrollarán en distintos puntos del país bajo una demanda común: que las personas desaparecidas sean buscadas, que sus familias conozcan la verdad y que las autoridades garanticen justicia.


































