La Selección de Argentina logró una victoria clave al imponerse 2-1 sobre Inglaterra en las semifinales del Mundial 2026, en un duelo cargado de historia, intensidad y dramatismo disputado en Atlanta.
El encuentro enfrentó a dos de las selecciones con mayor rivalidad en la historia del fútbol, reviviendo episodios emblemáticos como el choque de 1986. Desde el inicio, el partido fue altamente disputado, con fuerte presión en el mediocampo y pocas oportunidades claras durante la primera mitad.
Inglaterra incluso llegó a tomar ventaja durante el desarrollo del partido, pero Argentina logró reaccionar y darle la vuelta al marcador en momentos clave, mostrando su capacidad de respuesta en instancias decisivas.
La Albiceleste, liderada por Lionel Messi en lo que podría ser su última Copa del Mundo, volvió a demostrar jerarquía en partidos de eliminación directa. El equipo sudamericano ya había llegado a esta instancia tras vencer a Suiza en tiempo extra, mientras que Inglaterra había hecho lo propio ante Noruega.
Con este resultado, Argentina se instala en la gran final del torneo, donde enfrentará a España, que previamente eliminó a Francia.
El triunfo no solo representa el pase a la final, sino también la consolidación de una generación que busca hacer historia con un posible bicampeonato mundial, algo que pocas selecciones han conseguido.


































