El gobierno de Estados Unidos amplió su lista de Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO, por sus siglas en inglés), incorporando a nuevos grupos criminales, entre ellos organizaciones vinculadas al narcotráfico en América Latina.

De acuerdo con información difundida en redes y reportes recientes, entre los grupos añadidos se encuentran el Cártel de Juárez y la organización criminal conocida como “Los Viagras”, lo que marca una nueva etapa en la estrategia de seguridad de Washington frente al crimen organizado.

La designación como organización terrorista implica sanciones severas, como el congelamiento de activos, la prohibición de cualquier tipo de apoyo o financiamiento desde territorio estadounidense, así como restricciones legales para quienes tengan vínculos con estos grupos.

Esta medida forma parte de una política más amplia impulsada por la administración estadounidense para combatir a los cárteles de la droga bajo un enfoque similar al utilizado contra grupos extremistas internacionales. En los últimos meses, Washington ha incrementado la presión sobre organizaciones criminales en la región, incluyendo acciones coordinadas y sanciones económicas.

Cabe recordar que desde 2025, Estados Unidos ha ampliado significativamente este listado, incluyendo a diversas estructuras criminales latinoamericanas, particularmente de México, Venezuela y Centroamérica, al considerar que representan una amenaza directa a su seguridad nacional.

Analistas señalan que esta estrategia busca no solo frenar el tráfico de drogas, sino también ampliar el margen de acción legal y militar del gobierno estadounidense contra estos grupos, incluso fuera de su territorio.

Sin embargo, la decisión también ha generado debate en el ámbito político y diplomático, especialmente en países de la región, donde se cuestionan las implicaciones de catalogar a organizaciones del crimen organizado como terroristas y el posible impacto en la soberanía nacional.