La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que la detención del exdirector de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, es una muestra de que en su gobierno no habrá impunidad y que ningún funcionario estará por encima de la ley.

La mandataria subrayó que todos los servidores públicos deben sujetarse al marco legal, independientemente de su cargo o cercanía política, y reiteró que su administración no protegerá a ninguna persona involucrada en actos ilícitos.

Este posicionamiento ocurre tras la captura de Rodríguez Padilla, quien enfrenta un proceso judicial por presuntos actos de violencia familiar, caso que generó indignación pública y atención mediática en el país.

Sheinbaum enfatizó que la actuación de las autoridades responde a la necesidad de garantizar justicia, especialmente en casos relacionados con violencia, y reiteró su respaldo a las víctimas.

Además, la presidenta dejó en claro que su gobierno mantendrá una política de cero tolerancia frente a delitos cometidos por funcionarios, insistiendo en que “ni la amistad ni los cargos están por encima de la ley”.

La declaración se da en un contexto donde el caso ha sido utilizado como ejemplo de la postura del gobierno federal frente a la corrupción y la violencia, marcando una línea pública sobre la responsabilidad de quienes ejercen funciones públicas.