El dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro Moreno Cárdenas, elevó este jueves el tono de sus críticas contra el expresidente Andrés Manuel López Obrador y sostuvo que debería ser uno de los primeros políticos en enfrentar a la justicia, al acusarlo de haber establecido presuntos acuerdos con el crimen organizado durante su gobierno.
Durante la inauguración de la reunión plenaria de los grupos parlamentarios del PRI en el Congreso de la Unión, Moreno afirmó que sería “grotesco” que las autoridades persigan a integrantes de la oposición mientras, desde su perspectiva, se ignoran señalamientos contra personajes vinculados con Morena.
El priista lanzó acusaciones particularmente severas contra López Obrador y su entorno familiar y político. Sostuvo que quienes, según él, deberían enfrentar investigaciones y responsabilidades ante la justicia son el exmandatario y otros integrantes de su círculo.
Las declaraciones se producen en un momento de elevada confrontación entre el PRI y Morena, así como de nuevos cuestionamientos hacia figuras políticas de la llamada Cuarta Transformación por presuntos vínculos con organizaciones criminales. Estas acusaciones, sin embargo, forman parte de los señalamientos políticos expresados por Moreno y no equivalen por sí mismas a una determinación judicial de responsabilidad.
En el mismo encuentro, Alejandro Moreno aseguró que no teme la posibilidad de que se inicie un procedimiento para retirarle el fuero y sostuvo que no tiene nada que esconder.
El dirigente priista desafió públicamente a quienes han planteado llevarlo ante las autoridades y afirmó que está dispuesto a enfrentar cualquier procedimiento que se inicie en su contra.
Ante la posibilidad de terminar en prisión, Moreno respondió que se visualiza “defendiendo a México”, con lo que reiteró su postura de que existe una persecución política en su contra.
El senador ha denunciado en distintas ocasiones que el gobierno y sectores de Morena han emprendido una estrategia para desacreditarlo y utilizar las instituciones de justicia en contra de opositores.
Acusa trato desigual entre oposición y Morena
Uno de los principales argumentos planteados por Moreno fue que las autoridades estarían aplicando un doble criterio dependiendo de la filiación política de los involucrados.
El presidente del PRI cuestionó que se pretenda actuar contra opositores mientras, según su acusación, no se procede de la misma manera contra funcionarios y políticos de Morena que han sido señalados públicamente por presuntos vínculos con grupos delictivos.
El dirigente priista ha utilizado este argumento especialmente a raíz de las investigaciones y señalamientos relacionados con funcionarios de Sinaloa. En los últimos días, la situación política de ese estado volvió a generar tensión nacional después del intento de Rubén Rocha Moya de reincorporarse a la gubernatura y su posterior solicitud de licencia indefinida.
El caso provocó pronunciamientos de dirigentes de Morena y de la presidenta Claudia Sheinbaum, quienes se deslindaron de la decisión de Rocha y reiteraron que las investigaciones correspondientes continúan abiertas.
Las declaraciones de Moreno forman parte de una ofensiva política que el PRI ha mantenido contra el gobierno de Morena y contra distintas figuras de la administración anterior.
El líder priista ha insistido en que deben investigarse los posibles vínculos entre políticos y organizaciones criminales y ha utilizado los señalamientos provenientes de Estados Unidos como parte de sus argumentos para exigir acciones de las autoridades mexicanas.
Al mismo tiempo, Moreno enfrenta sus propios cuestionamientos políticos y legales. La posibilidad de un procedimiento para retirar su fuero se ha convertido en uno de los principales puntos de confrontación entre el dirigente priista y sus adversarios políticos.
Por ahora, Moreno sostiene que no existe motivo para temer una eventual acción judicial y asegura que cualquier procedimiento en su contra tendría un trasfondo político.
Mientras tanto, sus acusaciones contra López Obrador y otros integrantes del entorno de Morena se mantienen dentro del terreno del debate político, a la espera de que las autoridades correspondientes determinen, en su caso, si existen elementos jurídicos para iniciar investigaciones formales.


































