En México, alrededor del 30% de las personas que viven con VIH desconocen su diagnóstico, lo que representa uno de los principales retos para el control de esta enfermedad, informó la Secretaría de Salud (SSA).
De acuerdo con autoridades sanitarias, esta cifra refleja una brecha importante en la detección oportuna, ya que muchas personas continúan transmitiendo el virus sin saberlo y sin recibir tratamiento adecuado. La falta de diagnóstico temprano también incrementa el riesgo de complicaciones graves en la salud.
Especialistas señalan que el diagnóstico tardío sigue siendo un problema estructural en el país, asociado a factores como el estigma, la discriminación y el acceso limitado a pruebas. Esta situación provoca que muchas personas acudan a servicios médicos cuando la infección ya se encuentra en etapas avanzadas.
El VIH continúa siendo un tema de salud pública en México desde su detección en la década de 1980, con miles de nuevos casos cada año y una prevalencia que se mantiene activa, especialmente en población joven y en grupos vulnerables.
Autoridades sanitarias han reiterado la importancia de fortalecer campañas de prevención, promover el uso de pruebas rápidas y garantizar el acceso universal a tratamientos antirretrovirales, los cuales permiten que las personas con VIH tengan una vida larga y de calidad.
Asimismo, se ha subrayado que el miedo al rechazo social sigue siendo un obstáculo clave, ya que muchas personas evitan realizarse la prueba por temor a ser discriminadas, lo que contribuye a mantener una “epidemia oculta”.
Frente a este panorama, la Secretaría de Salud hizo un llamado a la población a realizarse pruebas de detección de manera periódica, especialmente si existe algún factor de riesgo, con el objetivo de reducir contagios y avanzar hacia el control del VIH en el país.


































