Las autoridades españolas mantienen en 69 el número provisional de personas fallecidas tras el choque entre dos trenes de alta velocidad ocurrido en la localidad de Urda, en la provincia de Toledo. Sin embargo, la cifra podría aumentar conforme avancen los trabajos forenses y se logre identificar los restos humanos recuperados en el lugar del siniestro.
Hasta este viernes 30 de octubre, la Guardia Civil había recibido 70 denuncias de familiares y allegados por personas desaparecidas. Dos de quienes fueron reportados ya fueron localizados con vida, mientras continúan las labores para establecer la identidad de las víctimas y esclarecer cuántas personas siguen sin ser localizadas.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, advirtió que no se descarta que el número de fallecidos aumente. Explicó que entre los restos recuperados hay 31 bolsas con fragmentos humanos, lo que complica las tareas de identificación.
De acuerdo con los datos del Centro Integrado de Datos, hasta el momento se habían recibido los cuerpos de las 69 personas fallecidas en los institutos de medicina legal de Toledo y Ciudad Real. Los equipos forenses habían realizado 48 autopsias y comunicado cinco identificaciones a las familias.
Continúan las labores de identificación
La identificación de las víctimas se realiza mediante huellas dactilares y pruebas de ADN. En los trabajos participan médicos forenses, técnicos de autopsia y especialistas del Instituto Nacional de Toxicología, además de personal de la Guardia Civil.
Las 70 denuncias fueron presentadas en distintas comandancias del país: 38 en Toledo, 23 en Madrid, siete en Sevilla, una en Ciudad Real y otra en Logroño. Las autoridades han precisado que el número de reportes no equivale necesariamente al de personas que continúan desaparecidas, pues algunos corresponden a víctimas cuyos cuerpos todavía no han sido identificados.
En cuanto a las personas heridas, el balance regional reportó que 39 permanecían hospitalizadas en Castilla-La Mancha, mientras que 71 ya habían recibido el alta médica.
El accidente ocurrió entre dos trenes de alta velocidad
El siniestro se registró el miércoles 28 de octubre en el tramo ferroviario entre Los Yébenes y Urda, cuando un tren AVE de Renfe y otro de la compañía Iryo colisionaron en la provincia de Toledo.
Tras concluir las principales labores de rescate y búsqueda, el Gobierno de Castilla-La Mancha redujo el nivel de emergencia, aunque se mantiene un dispositivo de la Guardia Civil para las diligencias judiciales, la recuperación de pertenencias y el retiro del material siniestrado.
La investigación continúa para determinar las circunstancias que provocaron el choque, mientras las autoridades avanzan en la identificación de las víctimas y en la atención a sus familiares.



































