El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, emitió un comunicado con motivo del 178° aniversario del fin de la Guerra México‑Estadounidense (1846‑1848), calificada por él como una “victoria legendaria” que aseguró el suroeste del actual territorio estadounidense y reafirmó la soberanía de su país.
En el mensaje oficial difundido desde la Casa Blanca, Trump rememoró las victorias militares en regiones como California y Nuevo México, así como la captura de la Ciudad de México en septiembre de 1847, que allanó el camino para la firma del Tratado de Guadalupe Hidalgo el 2 de febrero de 1848. Ese acuerdo resultó en la cesión de más de la mitad del territorio mexicano a Estados Unidos.
Trump conectó ese episodio histórico con su propia agenda de seguridad fronteriza y lucha contra el narcotráfico, indicando que los éxitos pasados inspiran su política actual de defensa de la frontera sur y protección nacional.
La conmemoración —considerada inédita por analistas, ya que tradicionalmente el gobierno estadounidense no celebraba esa fecha— ha generado rechazo y polémica en México, donde líderes y ciudadanos consideran sensibles este tipo de referencias a un conflicto que significó una gran pérdida territorial y dolor histórico para la nación.


































