Un nuevo enfrentamiento político se desató entre la excandidata presidencial Xóchitl Gálvez y la morenista Citlalli Hernández, luego de intercambiar posturas sobre los derechos de las audiencias y el papel del gobierno en la regulación de los medios.

La discusión surge en medio del debate nacional sobre los lineamientos en materia de telecomunicaciones, donde la oposición ha advertido riesgos para la libertad de expresión, mientras el oficialismo sostiene que se trata de fortalecer derechos ciudadanos.

Xóchitl Gálvez señaló que las medidas impulsadas por el oficialismo podrían derivar en censura, al permitir que autoridades influyan en la definición de contenidos informativos.

Además, cuestionó que se exija el derecho de réplica sin garantizarlo plenamente, recordando que en 2023 no pudo ejercerlo en conferencias del entonces presidente.

La panista también ha advertido que este tipo de mecanismos podrían afectar la libertad de expresión y generar presión sobre medios de comunicación.

Por su parte, Citlalli Hernández rechazó los señalamientos y aseguró que no existe censura, sino una intención de fortalecer los derechos de las audiencias.

La dirigente de Morena argumentó que los lineamientos buscan que los medios cuenten con códigos de ética, mecanismos de queja y figuras como defensores de audiencia, para garantizar información clara y diferenciada entre opinión y hechos.

Asimismo, sostuvo que la oposición cuenta con múltiples espacios para expresarse en medios y redes sociales.

El intercambio refleja la polarización en torno al papel del Estado en la regulación de contenidos mediáticos.

Mientras sectores de oposición advierten riesgos de autocensura, el oficialismo insiste en que se trata de una herramienta para proteger el derecho de la ciudadanía a recibir información veraz.

El choque entre ambas figuras se suma a una discusión más amplia que involucra a legisladores, analistas y medios de comunicación, y que se perfila como uno de los temas clave en la agenda política nacional.

El resultado de este debate podría influir en el futuro de la relación entre gobierno, medios y audiencias en México.