El director de la Drug Enforcement Administration (DEA), Terry Cole, reconoció la coordinación que mantiene con el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de México, Omar García Harfuch, a quien describió como un funcionario comprometido con el bienestar de su país.

Durante declaraciones retomadas por diversos medios tras un encuentro bilateral en Washington, el funcionario estadounidense subrayó que el trabajo conjunto entre ambas naciones continúa fortaleciéndose frente a los desafíos del crimen organizado.

Cole afirmó que García Harfuch “quiere lo mejor para su país”, en referencia a las acciones emprendidas desde el gobierno mexicano para combatir a las organizaciones criminales.

El pronunciamiento ocurre en un contexto en el que la cooperación en materia de seguridad entre México y Estados Unidos ha cobrado relevancia, particularmente en temas como el tráfico de drogas sintéticas, el combate a los cárteles y el intercambio de inteligencia.

La colaboración entre ambos países ha sido clave en operativos conjuntos, así como en la identificación de redes criminales que operan a nivel transnacional.

En este sentido, autoridades estadounidenses han reiterado la importancia de mantener canales abiertos de comunicación con sus contrapartes mexicanas, especialmente ante el incremento en la circulación de sustancias como el fentanilo.

El reconocimiento del titular de la DEA también se da en medio de una relación bilateral que ha atravesado momentos de tensión en años recientes, pero que mantiene la coordinación como un eje central en la lucha contra el narcotráfico.

Especialistas señalan que este tipo de declaraciones públicas buscan reforzar la confianza entre ambas naciones, además de enviar un mensaje político sobre la continuidad de los esfuerzos conjuntos en materia de seguridad.

El posicionamiento de Cole apunta a una continuidad en la estrategia de التعاون entre México y Estados Unidos, destacando la importancia de perfiles como el de García Harfuch dentro del gabinete de seguridad mexicano.

Con ello, se reafirma el papel de la coordinación internacional como un elemento fundamental para enfrentar problemáticas que trascienden fronteras.