En el marco de una reunión de alto nivel entre los gobiernos de Estados Unidos y China, el presidente chino Xi Jinping habría manifestado su disposición a colaborar para estabilizar la situación en el Estrecho de Ormuz, uno de los puntos estratégicos más sensibles para el comercio energético global.

De acuerdo con lo informado tras el encuentro, el líder chino expresó su interés en contribuir a la reapertura del paso marítimo, en medio de las tensiones internacionales que han afectado el tránsito de embarcaciones y el suministro de hidrocarburos a nivel mundial.

Durante la conversación, también se abordó la postura de China respecto al conflicto en Medio Oriente, particularmente en relación con Irán, donde Xi habría asegurado que su país no tiene intención de suministrar material militar a la zona en conflicto, lo que fue interpretado como un gesto de distensión diplomática.

El diálogo entre ambas potencias incluyó además la coincidencia sobre la necesidad de evitar la escalada militar en la región y de garantizar el libre tránsito por el estrecho, considerado una ruta clave para el transporte de petróleo y gas hacia Asia, Europa y América.

El tema del Estrecho de Ormuz ha adquirido un papel central en la agenda internacional debido a su impacto directo en los mercados energéticos y en la estabilidad geopolítica, especialmente tras las recientes tensiones entre actores de la región y potencias occidentales.

En este contexto, la apertura de canales de cooperación entre Washington y Pekín es vista como un factor clave para intentar contener la crisis y evitar mayores afectaciones en el comercio global de energía.