La selección de España fue recibida como auténtica campeona del mundo por una multitud en Madrid, donde miles —y hasta millones— de aficionados salieron a las calles para celebrar la conquista del Mundial 2026 en una jornada histórica para el país.

El equipo llegó a la capital española tras imponerse en la final y protagonizó un recorrido triunfal a bordo de un autobús descubierto, pasando por puntos emblemáticos hasta llegar a la icónica Plaza de Cibeles, epicentro de los festejos.

De acuerdo con reportes, cerca de dos millones de personas participaron en la celebración, convirtiéndola en una de las más multitudinarias en la historia del futbol español.

La celebración incluyó música en vivo, espectáculos y la participación de artistas reconocidos, mientras los jugadores convivían con la afición en un ambiente de euforia colectiva.

Previo al desfile, el equipo fue recibido por los reyes de España y posteriormente por autoridades del gobierno, en actos protocolarios que destacaron la importancia del logro deportivo.

El campeonato representa la segunda Copa del Mundo en la historia de España, consolidando a esta generación como una de las más destacadas del futbol internacional.

La fiesta en Madrid reflejó la conexión entre la selección y la afición, con calles teñidas de rojo y amarillo y un ambiente que mezcló emoción, orgullo y celebración colectiva.

Analistas deportivos destacan que este triunfo no solo representa un logro en la cancha, sino también un momento de unidad nacional, donde distintas generaciones se volcaron a festejar juntas.

La celebración se prolongó durante horas y dejó imágenes que ya forman parte de la historia reciente del deporte mundial.