Un juez federal vinculó a proceso a 13 militares por su presunta responsabilidad en los homicidios de las niñas Leidy y Alexa, ocurridos el 6 de mayo de 2025 en una carretera rural de Badiraguato. Las menores —de 11 y 7 años de edad— viajaban con su familia cuando un convoy militar abrió fuego contra su camioneta, dejando a las dos primas sin vida y a otros integrantes de la familia heridos.

Durante la audiencia, la Fiscalía General de la República (FGR) presentó datos de prueba para sustentar que los soldados actuaron de forma injustificada al disparar contra un vehículo civil. Por ello, el juez dictó auto de vinculación a proceso por homicidio calificado y homicidio en grado de tentativa —con base en la figura de dolo eventual—, al estimar que los militares pudieron prever el resultado letal de su actuación.

El ataque ocurrió cuando la familia transitaba por la comunidad de La Cieneguilla y se encontró con un convoy militar sin que mediara advertencia o señal de alto, según los relatos de los sobrevivientes. Inicialmente, las autoridades castrenses difundieron que las víctimas habían quedado en medio de un fuego cruzado, aunque más tarde esa versión fue descartada.

Además de las acusaciones por homicidio, los militares señalados enfrentan cargos por los disparos que provocaron lesiones en otros dos adolescentes y dos adultos que también viajaban en el vehículo. El proceso judicial continuará con la fase de investigación complementaria, en la que tanto la defensa como la Fiscalía podrán presentar pruebas adicionales antes de avanzar hacia una posible sentencia.

Organizaciones de derechos humanos como el Centro de Derechos Humanos Agustín Pro Juárez han señalado que este caso evidencia los efectos más dolorosos de los despliegues militares en zonas de alta violencia cuando no existen mecanismos efectivos para controlar el uso de la fuerza.