El gobierno de Venezuela confirmó la deportación del empresario colombiano Alex Saab a Estados Unidos, donde enfrentará nuevos procesos judiciales relacionados con presuntos delitos financieros y corrupción, en un movimiento que vuelve a sacudir al entorno político del chavismo.
Saab, considerado durante años como uno de los principales operadores financieros y hombres de confianza de Nicolás Maduro, fue entregado por autoridades venezolanas bajo la figura de “deportación”, según informó oficialmente el Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (Saime).
El empresario ya había sido detenido en 2020 en Cabo Verde y posteriormente extraditado a Estados Unidos por acusaciones de lavado de dinero y sobornos relacionados con contratos del gobierno venezolano. Sin embargo, en 2023 fue liberado como parte de un intercambio de prisioneros impulsado por la administración de Joe Biden.
Ahora, su regreso a territorio estadounidense revive las especulaciones sobre el posible impacto político que podría tener su testimonio, debido a la información que presuntamente conoce sobre las finanzas y operaciones del círculo cercano al chavismo.
La deportación ocurre además en un momento especialmente delicado para Venezuela tras la caída política de Nicolás Maduro y la reconfiguración interna del poder encabezada por Delcy Rodríguez, quien ha comenzado a apartar a figuras ligadas al antiguo régimen.
Analistas consideran que el caso Saab podría convertirse en una pieza clave para las investigaciones que autoridades estadounidenses mantienen abiertas sobre presuntas redes de corrupción, lavado de dinero y narcotráfico vinculadas al gobierno venezolano.
En distintos sectores políticos ya se cuestiona si Saab terminará colaborando con la justicia estadounidense para reducir posibles condenas, lo que podría abrir una nueva etapa de revelaciones incómodas para antiguos altos funcionarios chavistas.


































