El brote de sarampión en México continúa en ascenso durante 2026, dejando hasta el momento al menos 45 personas fallecidas, en medio de un aumento significativo de contagios que ha encendido alertas en el sistema de salud.

De acuerdo con reportes recientes, los casos han registrado un incremento de hasta 188% en comparación con 2025, reflejando una propagación acelerada de esta enfermedad altamente contagiosa.

El repunte del sarampión no es un fenómeno aislado. Desde 2025, México ha experimentado un incremento sostenido en casos, alcanzando miles de contagios confirmados en distintas entidades del país. Datos previos ya advertían una tendencia preocupante, con más de 17 mil casos acumulados y decenas de muertes antes de mitad de 2026.

Además, informes internacionales han señalado que México se ha convertido en uno de los países más afectados por el resurgimiento de esta enfermedad en el continente, en parte por la baja cobertura de vacunación en ciertos sectores de la población.

Especialistas coinciden en que el principal factor detrás del brote es la disminución en las tasas de vacunación en los últimos años. Para evitar la propagación del sarampión, se requiere una cobertura superior al 95%, un nivel que actualmente no se alcanza en varias regiones del país.

Esta caída en la inmunización ha permitido que el virus vuelva a circular con fuerza, afectando principalmente a niños pequeños, pero también a adolescentes y adultos jóvenes que no completaron su esquema de vacunación.

El sarampión es considerado uno de los virus más contagiosos del mundo, capaz de propagarse rápidamente en comunidades sin inmunidad suficiente. Puede provocar complicaciones graves como neumonía o inflamación cerebral, e incluso la muerte en casos severos.

Ante este escenario, autoridades sanitarias han reforzado campañas de vacunación y han llamado a la población a completar sus esquemas, especialmente en grupos vulnerables.

El incremento de muertes y contagios ha encendido las alarmas en el sector salud, que insiste en la importancia de la vacunación como principal herramienta para frenar el brote.

Mientras tanto, el país enfrenta el reto de contener una enfermedad que durante años se consideró prácticamente erradicada, pero que hoy vuelve a representar una amenaza real para la salud pública.