El sacerdote Román de la Cruz Hernández, quien se desempeñaba como párroco de la comunidad de Santa Cruz, en Huejutla, Hidalgo, fue asesinado el pasado 15 de septiembre, en un hecho que provocó la condena de la Conferencia del Episcopado Mexicano y de la Diócesis de Huejutla.

El cuerpo del religioso fue localizado durante la mañana de ese martes en un tramo de la carretera Tolago-Tetlapaya, en el municipio de Lolotla, en la sierra hidalguense. La Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo confirmó el hallazgo y abrió una investigación para esclarecer las circunstancias del homicidio.

De acuerdo con la información disponible, junto al cuerpo fue localizado un mensaje cuyo contenido no ha sido dado a conocer oficialmente. La autoridad estatal señaló que el caso se encuentra en proceso de investigación y que personal especializado realizó el procesamiento de la escena.

La Diócesis de Huejutla identificó a la víctima como Román de la Cruz Hernández, párroco de la iglesia de Santa Cruz y originario de la comunidad de Mazahuacán.

El obispo de Huejutla, José Hiraís Acosta Beltrán, pidió a las autoridades realizar una investigación exhaustiva para esclarecer el asesinato y evitar que quede impune. También llamó a la comunidad a no especular sobre el caso mientras las autoridades continúan con las indagatorias.

La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) también expresó su indignación y solidaridad con la Diócesis de Huejutla, los familiares y la comunidad del sacerdote. La organización religiosa exigió que las autoridades esclarezcan los hechos y garanticen justicia.

Hasta los reportes disponibles no se había informado públicamente de personas detenidas por el homicidio ni de un móvil confirmado. La investigación permanece abierta para establecer cómo ocurrieron los hechos y determinar quiénes fueron los responsables.

El asesinato ocurrió durante las celebraciones por la Independencia de México y se suma a otros casos recientes de violencia contra integrantes de la Iglesia católica en distintas regiones del país. La CEM ha reiterado su preocupación por la situación de violencia y su llamado a las autoridades para esclarecer los crímenes contra religiosos.

La Diócesis de Huejutla, además de solicitar justicia, hizo un llamado a fortalecer una cultura de paz, reconciliación y respeto a la vida, mientras continúa el proceso de investigación del homicidio.