El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, negó este martes que su gobierno mantenga negociaciones con Irán, en momentos en que permanece abierta la disputa por el control y la navegación en el estratégico estrecho de Ormuz.

Trump afirmó que actualmente no existen conversaciones con Teherán ni hay encuentros programados, con lo que descartó que Washington esté avanzando en un nuevo proceso de diálogo para alcanzar un acuerdo que permita reducir las tensiones en la región.

La declaración ocurre después de que venciera el plazo de 60 días establecido en un memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán, cuyo objetivo era abrir espacio para negociaciones encaminadas a poner fin al conflicto y buscar condiciones para reabrir el estrecho de Ormuz.

El acuerdo terminó sin que las partes alcanzaran un entendimiento. Irán mantiene su postura de que la navegación por el estrecho no podrá normalizarse mientras Estados Unidos no cumpla determinadas condiciones, entre ellas el levantamiento del bloqueo y otras medidas relacionadas con el conflicto.

Trump, por su parte, sostiene una versión distinta. El mandatario afirmó que el estrecho permanece abierto y operativo y aseguró que las condiciones de navegación han mejorado. Sin embargo, el tránsito marítimo continúa muy por debajo de los niveles habituales y persisten reportes contradictorios sobre la situación en la zona.

La tensión aumentó todavía más después de que Trump difundiera un mapa en el que presentó el estrecho de Ormuz como “nuevo territorio” estadounidense. La declaración generó cuestionamientos debido a la importancia estratégica de esta vía marítima, por donde normalmente circula una parte significativa del petróleo transportado por mar a nivel mundial.

Mientras Washington descarta nuevas negociaciones directas con Teherán, Irán mantiene su posición respecto a las condiciones necesarias para normalizar el tránsito por el estrecho. Al mismo tiempo, Omán participa en esfuerzos diplomáticos con Irán para alcanzar un acuerdo que permita regular nuevamente la navegación.

La participación de Omán también provocó una escalada en las declaraciones de Trump, quien ha amenazado con actuar contra ese país si considera que obstaculiza los esfuerzos estadounidenses relacionados con el estrecho.

La falta de avances diplomáticos ya tiene repercusiones en los mercados internacionales. El petróleo Brent cerró este martes alrededor de los 91 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) se ubicó cerca de los 85 dólares, ante el temor de que una interrupción prolongada de la navegación afecte el suministro mundial de energía.

El estrecho de Ormuz se mantiene así como uno de los principales focos de tensión internacional. Mientras Trump insiste en que no existen negociaciones con Irán y defiende la capacidad estadounidense para garantizar la navegación, Teherán mantiene condiciones propias para permitir la normalización del tránsito.

Por ahora, el escenario apunta a una prolongación del conflicto y a mayores dificultades para reactivar el diálogo entre Washington y Teherán, mientras la situación del estrecho continúa teniendo efectos sobre la seguridad regional y los mercados energéticos.