José Mejía Hernández, un trabajador mexicano de 45 años residente en Virginia, denunció que recibió una descarga eléctrica durante un operativo de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), tras lo cual perdió el conocimiento y despertó horas después en un hospital de Washington.
El hombre relató que el pasado 11 de agosto se dirigía a una parada de autobús para acudir a su trabajo, cuando dos personas descendieron de una camioneta. Al pensar que se trataba de agentes migratorios, intentó alejarse y, según su testimonio, recibió una descarga de un dispositivo eléctrico.
Mejía aseguró que después perdió el conocimiento y no recuerda cómo se produjeron las lesiones que posteriormente presentó. Al despertar en el hospital tenía golpes en el rostro, un ojo amoratado y una herida en el labio que requirió siete puntos. También le informaron que presentaba un sangrado en la cabeza.
El mexicano permaneció hospitalizado durante tres días. Posteriormente quedó bajo supervisión migratoria mientras continúa su proceso en Estados Unidos.
Su abogado ha solicitado estudios médicos adicionales para determinar el alcance de las lesiones. Sin embargo, la realización de una resonancia magnética se complicó debido a que Mejía llevaba un dispositivo electrónico de monitoreo colocado en el tobillo.
La versión del gobierno estadounidense difiere de la denuncia del migrante. El Departamento de Seguridad Nacional, dependencia de la que forma parte ICE, afirmó que Mejía intentó escapar durante el arresto y que los agentes utilizaron la fuerza necesaria para detenerlo.
Las autoridades estadounidenses también señalaron que el mexicano había sido condenado en 2020 en Virginia por un caso relacionado con encontrarse en estado de embriaguez en público. Según el DHS, después de la caída fue trasladado inmediatamente a un hospital.
Mejía, quien asegura llevar alrededor de 18 o 19 años viviendo en Estados Unidos, rechazó ser una persona peligrosa y señaló que siempre se ha dedicado a trabajar y mantener a su familia.
El caso ocurre en medio de cuestionamientos sobre las acciones de los agentes migratorios estadounidenses y el uso de la fuerza durante las recientes operaciones de ICE.
El gobierno de México ha informado que mantiene seguimiento a casos de mexicanos fallecidos o afectados en situaciones relacionadas con operativos y detenciones de ICE. En este contexto, la denuncia de Mejía vuelve a poner bajo escrutinio las condiciones en que se realizan las detenciones de migrantes mexicanos en Estados Unidos.
Hasta el momento, las versiones sobre lo ocurrido durante la detención son distintas y las circunstancias que provocaron las lesiones del mexicano permanecen bajo cuestionamiento.


































