El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, canceló de última hora la ceremonia de firma de un proyecto de ley bipartidista de vivienda asequible, lo que provocó un nuevo episodio de tensión con legisladores republicanos en el Congreso.

La medida legislativa, aprobada con amplio respaldo en ambas cámaras —85 votos a favor en el Senado y 358 en la Cámara de Representantes— buscaba acelerar la construcción de viviendas y facilitar el acceso a créditos hipotecarios, además de reducir trabas regulatorias para proyectos habitacionales en distintas regiones del país.

Sin embargo, Trump anunció la cancelación del evento en el Capitolio a través de su red Truth Social, condicionando la promulgación de la ley a la aprobación de su propuesta denominada “SAVE America Act”, una iniciativa enfocada en endurecer las reglas electorales y el registro de votantes en Estados Unidos.

De acuerdo con reportes de agencias como Reuters y Associated Press, la decisión tomó por sorpresa a líderes republicanos en el Senado, quienes habían impulsado la negociación del proyecto de vivienda como una de las principales victorias legislativas bipartidistas del año.

La Casa Blanca argumentó que la firma del proyecto quedaba suspendida “hasta que el Congreso avance en reformas electorales consideradas prioritarias por el Ejecutivo”, lo que ha sido interpretado por analistas como una estrategia de presión política hacia el propio bloque republicano.

El movimiento profundiza las divisiones dentro del Partido Republicano, donde sectores moderados han defendido el proyecto de vivienda como una respuesta urgente a la crisis de accesibilidad habitacional, mientras que aliados de Trump respaldan condicionar cualquier avance legislativo a su agenda electoral.

En paralelo, legisladores demócratas acusaron al mandatario de “politizar” una legislación de alto consenso nacional, advirtiendo que la decisión podría frenar medidas clave para aliviar la presión en el mercado inmobiliario estadounidense, donde los precios de renta y compra han registrado aumentos sostenidos en los últimos años.

El episodio se suma a una serie de fricciones recientes entre la Casa Blanca y el Congreso, en un contexto de creciente polarización política de cara a la agenda legislativa del próximo ciclo electoral.