El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su país y Venezuela, al sumar sus reservas petroleras, concentran más de la mitad del petróleo del mundo y que juntos superarían a Arabia Saudita, Rusia y otros grandes productores.

La declaración fue realizada durante una entrevista con el conductor Sean Hannity, de Fox News, en la que Trump presumió el alcance de la participación estadounidense en el sector energético venezolano.

“Cuando sumas a Estados Unidos y Venezuela, tenemos más del 60 por ciento del petróleo del mundo”, sostuvo el mandatario, quien también aseguró que la combinación supera las reservas de Arabia Saudita y Rusia.

Sin embargo, la afirmación de Trump no coincide con los datos disponibles. Un análisis de The Associated Press (AP) concluyó que incluso utilizando la cifra oficial venezolana de 303 mil millones de barriles y sumándola a los aproximadamente 46 mil millones de reservas probadas de Estados Unidos, ambos países representarían cerca del 22% de las reservas petroleras mundiales, estimadas en alrededor de 1.6 billones de barriles.

Las cifras de Venezuela también están bajo cuestionamiento

Venezuela aparece en los registros oficiales como el país con las mayores reservas probadas de petróleo, con más de 303 mil millones de barriles. Sin embargo, una investigación de AP publicada el 22 de octubre recogió las evaluaciones de especialistas que consideran que esa cantidad está sobreestimada.

Los expertos consultados estimaron que las reservas probadas venezolanas podrían ubicarse realmente entre 60 mil y 120 mil millones de barriles, aproximadamente una tercera parte de la cifra reportada oficialmente.

Las dudas se relacionan con los cálculos realizados durante el gobierno de Hugo Chávez para contabilizar el petróleo de la Faja del Orinoco. Una auditoría independiente no respaldó las estimaciones utilizadas posteriormente por el gobierno venezolano.

El argumento de Trump también está relacionado con el acuerdo petrolero anunciado por su administración en agosto, mediante el cual Estados Unidos obtuvo derechos de explotación y participación sobre 17 campos petroleros venezolanos, con un potencial estimado de 65 mil millones de barriles.

La Casa Blanca presentó el convenio como un mecanismo para ampliar el acceso estadounidense al crudo venezolano. No obstante, tener derechos sobre determinados yacimientos no significa que todas esas reservas pasen a contabilizarse como reservas probadas propias de Estados Unidos.

La declaración del mandatario ocurre en un contexto en el que su gobierno busca ampliar la participación de empresas estadounidenses en la industria petrolera venezolana y garantizar el acceso a mayores suministros de crudo.