El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que Rusia está reduciendo su apoyo a Irán y consideró positivo que el gobierno de Vladimir Putin no esté interviniendo más en el conflicto, mientras Washington mantiene sus operaciones militares contra Teherán.

Las declaraciones fueron difundidas por Trump en una publicación en su red social Truth Social, el domingo 18 de octubre, en la que también defendió su decisión de flexibilizar determinadas sanciones contra Rusia en medio de los esfuerzos por alcanzar un acuerdo de paz entre Moscú y Ucrania.

En su mensaje, el mandatario estadounidense sostuvo que Rusia está haciendo poco para ayudar a Irán en comparación con lo que podría hacer y señaló que desea que esa situación se mantenga. Trump también afirmó que Estados Unidos está golpeando duramente a Irán y calificó como positiva la falta de una mayor intervención rusa.

Las declaraciones se producen en un contexto de tensión internacional por la guerra contra Irán y las relaciones entre Washington y Moscú. Aunque Rusia mantiene vínculos estratégicos con Teherán, Trump ha expresado públicamente que no considera que el Kremlin esté proporcionando una ayuda significativa al gobierno iraní.

Sin embargo, esa valoración contrasta con informes de inteligencia estadounidense citados en reportes periodísticos, según los cuales Rusia y China habrían proporcionado cierto apoyo militar a Irán, incluido material relacionado con inteligencia y componentes para armamento. Por ello, las afirmaciones de Trump sobre el nivel de asistencia rusa no deben interpretarse como una confirmación independiente de que Moscú no esté ayudando a Teherán.

Trump también defendió su decisión de mantener abierta la posibilidad de negociar con Rusia para avanzar en un acuerdo que ponga fin a la guerra en Ucrania. Su argumento es que conservar canales de negociación con Putin podría ayudar a evitar una mayor escalada y permitir avances diplomáticos.

El posicionamiento del presidente estadounidense refleja el intento de Washington de manejar simultáneamente dos frentes geopolíticos: la guerra contra Irán y las negociaciones relacionadas con el conflicto entre Rusia y Ucrania.