La segunda manifestación para exigir agua de calidad en Jalisco dejó un saldo de 10 personas detenidas, entre ellas un menor de edad, y 15 elementos de la Policía Estatal lesionados, informó el secretario general de Gobierno, Salvador Zamora.
De acuerdo con el funcionario, el menor fue remitido al Sistema de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA), mientras que las autoridades reportaron afectaciones a los agentes durante los hechos registrados en el marco de la movilización.
La protesta se realizó el domingo 18 de octubre en Guadalajara, donde ciudadanos salieron nuevamente a las calles para exigir una solución a los problemas de calidad del agua que afectan a habitantes de la zona metropolitana. También se manifestaron contra la actuación policial durante la primera movilización, realizada el 11 de octubre.
Aunque el contingente ciudadano buscaba mantener la protesta por el acceso a agua limpia, la jornada estuvo marcada por actos de violencia y daños a edificios públicos del Centro Histórico. Después de que parte de los manifestantes se retiró, personas encapuchadas realizaron destrozos en inmuebles como el Congreso del Estado y el Palacio de Justicia, además de provocar daños en otros puntos.
Los hechos generaron nuevas tensiones en torno a las manifestaciones, pues los participantes han insistido en que sus demandas centrales son el acceso a agua potable de calidad, el esclarecimiento de las presuntas irregularidades cometidas durante el operativo policial de la primera marcha y el respeto al derecho a la protesta.
El saldo de 10 personas detenidas y 15 policías lesionados fue dado a conocer por Salvador Zamora. Hasta el momento, la información compartida no detalla la identidad de todas las personas detenidas, los motivos específicos de cada arresto ni las circunstancias en las que resultaron lesionados los agentes.
La segunda movilización ocurre en medio de una creciente inconformidad ciudadana por la calidad del agua que llega a los hogares de la zona metropolitana de Guadalajara. La problemática ha provocado protestas y reclamos para que las autoridades presenten soluciones verificables.
Los hechos también mantienen bajo escrutinio la actuación de los cuerpos de seguridad. Tras la primera manifestación, el Gobierno estatal informó que investigaba a 17 policías por posibles irregularidades en el uso de la fuerza.
La exigencia de agua limpia continúa como el eje de las movilizaciones, mientras las autoridades enfrentan cuestionamientos por la respuesta policial y los hechos violentos registrados durante las jornadas de protesta.



































