El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a elevar la tensión con Irán al advertir que Washington podría lanzar ataques “aún con más fuerza” contra el país asiático si fracasan las negociaciones sobre su programa nuclear.

Durante un discurso en la Academia de la Guardia Costera de Estados Unidos, Trump afirmó que su gobierno mantiene abiertas tanto la vía diplomática como la militar frente al conflicto con Teherán. “Puede que tengamos que golpearlos aún con más fuerza… o quizá no”, declaró el mandatario estadounidense.

El republicano insistió en que no permitirá que Irán desarrolle armas nucleares y aseguró que las operaciones militares previas de Estados Unidos han debilitado significativamente la capacidad militar iraní, particularmente su fuerza aérea y naval.

Las declaraciones ocurren en medio de una nueva escalada de tensión en Medio Oriente y mientras continúan negociaciones internacionales para alcanzar un acuerdo nuclear con Irán. Trump aseguró que las conversaciones se encuentran en una “fase final”, aunque advirtió que podría ordenar nuevas acciones militares si no existe un avance inmediato.

De acuerdo con reportes internacionales, aliados de Washington en Medio Oriente, como Arabia Saudita y Qatar, han presionado para mantener abierta la ruta diplomática y evitar una confrontación militar de gran escala en la región.

Trump también reveló recientemente que estuvo cerca de ordenar un nuevo ataque esta misma semana, pero decidió aplazar la decisión mientras continúan las conversaciones indirectas con autoridades iraníes.

Las amenazas del mandatario han generado preocupación internacional debido al riesgo de una mayor desestabilización regional, especialmente tras meses de enfrentamientos, bombardeos y tensiones entre Irán, Israel y fuerzas estadounidenses desplegadas en Medio Oriente.

Mientras tanto, sectores políticos en Estados Unidos han cuestionado el alcance de las facultades militares de Trump. Apenas esta semana, el Senado estadounidense avanzó en una resolución para limitar los poderes de guerra del presidente respecto a Irán y exigir autorización del Congreso para nuevas acciones militares.

Analistas internacionales consideran que el conflicto con Irán se ha convertido en uno de los principales focos de presión geopolítica para la administración Trump rumbo a las elecciones intermedias en Estados Unidos.