El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que su gobierno podría ejecutar un nuevo ataque militar contra Irán en un plazo de entre viernes y domingo, en caso de que no se concreten avances en las negociaciones relacionadas con el programa nuclear iraní, en un contexto de alta tensión en Medio Oriente.
De acuerdo con declaraciones retomadas por medios internacionales, el mandatario señaló que la situación sigue “en evaluación” por parte del equipo de seguridad nacional, aunque insistió en que Washington no descarta una respuesta militar si Teherán no modifica su postura sobre el enriquecimiento de uranio.
Las advertencias se producen tras días de escalada verbal y movimientos estratégicos en la región, donde Estados Unidos ha mantenido operaciones militares y coordinación con aliados, mientras continúan los esfuerzos diplomáticos impulsados por países intermediarios.
Trump ha reiterado públicamente que Irán no debe avanzar en el desarrollo de armas nucleares, argumento que ha sido el eje central de la política estadounidense hacia Teherán en los últimos meses.
En paralelo, el propio mandatario ha alternado mensajes de presión militar con llamados condicionados al diálogo, señalando que aún existe una “ventana limitada” para alcanzar un acuerdo antes de una posible ofensiva.
La tensión se ha intensificado luego de reportes recientes sobre la suspensión temporal de un ataque previamente planeado, tras solicitudes de mediación de países del Golfo Pérsico, entre ellos Arabia Saudita, Qatar y Emiratos Árabes Unidos, que buscan evitar una escalada mayor en la región.
Por su parte, Irán ha acusado a Washington de mantener una postura contradictoria que obstaculiza las vías diplomáticas, mientras insiste en que su programa nuclear tiene fines civiles.
Hasta el momento, no se ha confirmado ninguna operación militar activa en curso, pero analistas advierten que el escenario se mantiene volátil y sujeto a decisiones de última hora por parte de la Casa Blanca.


































