Trabajadores del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) en Hermosillo volvieron a manifestarse para denunciar las condiciones “deplorables” en las que opera el Hospital General “Dr. Fernando Ocaranza”, lanzando críticas directas contra el director nacional del instituto, Martí Batres.

De acuerdo con los inconformes, el hospital enfrenta múltiples deficiencias que afectan tanto al personal como a los pacientes, entre ellas fallas en el sistema de aire acondicionado, carencia de insumos y problemas estructurales que no han sido resueltos pese a reiteradas denuncias.

Las protestas no son nuevas. Desde junio, trabajadores y derechohabientes han realizado bloqueos y movilizaciones para exigir mejoras urgentes, incluyendo la reparación de equipos, mejores condiciones laborales y la construcción de un nuevo hospital en la capital sonorense.

Uno de los principales reclamos es que, mientras se anuncian avances o disponibilidad de insumos desde oficinas centrales, en la práctica estos no funcionan o no llegan a las áreas donde se necesitan. Además, acusan que las autoridades federales no han acudido personalmente a verificar la situación real del nosocomio.

Las fallas en infraestructura han sido constantes, destacando problemas en la climatización, lo que ha generado condiciones críticas para pacientes y personal médico, especialmente ante las altas temperaturas de Hermosillo.

Ante este panorama, los trabajadores advirtieron que continuarán con las protestas hasta obtener soluciones concretas, al considerar que la situación pone en riesgo la calidad de la atención médica y la seguridad de quienes acuden al hospital.