La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, expresó su desacuerdo con la propuesta de gravar las herencias planteada por la ministra de la Suprema Corte, Lenia Batres.

Durante su posicionamiento, la mandataria fue clara al señalar que su gobierno no contempla impulsar un impuesto a herencias ni legados, pese al debate que surgió tras el planteamiento de Batres de abrir la discusión sobre este tema en el ámbito legislativo.

Sheinbaum subrayó que, aunque respeta el debate público y las opiniones dentro del Poder Judicial, no coincide con la idea de establecer este tipo de carga fiscal, marcando distancia con la propuesta.

La polémica surgió luego de que la ministra sugiriera analizar la posibilidad de gravar herencias y recursos que se transfieren tras el fallecimiento de una persona, como parte de una discusión más amplia sobre el sistema fiscal en México.

El tema ha generado diversas reacciones en el ámbito político y social, al tocar un punto sensible relacionado con la propiedad, la transmisión de patrimonio familiar y el papel del Estado en la recaudación.