La depresión tropical Dieciocho-E evolucionó este domingo a la tormenta tropical Rachel en el océano Pacífico, convirtiéndose en el segundo sistema tropical que mantiene bajo vigilancia a las autoridades meteorológicas mexicanas mientras el huracán Polo continúa su desplazamiento hacia Baja California Sur.
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), a las 15:00 horas el centro de Rachel se localizó aproximadamente a 485 kilómetros al sur de Acapulco, Guerrero, y a 900 kilómetros al sureste de Manzanillo, Colima.
El sistema registró vientos máximos sostenidos de 65 kilómetros por hora y rachas de hasta 85 kilómetros por hora, mientras avanzaba hacia el oeste-noroeste a una velocidad aproximada de 7 kilómetros por hora.
El pronóstico disponible mantiene a Rachel desplazándose sobre aguas del Pacífico y de manera paralela a las costas mexicanas, por lo que el centro del ciclón no tiene previsto tocar tierra en esta etapa.
Sin embargo, su circulación sí puede modificar las condiciones meteorológicas en el litoral del sur del país, principalmente mediante lluvias, viento y oleaje elevado.
La evolución de Rachel permanece bajo vigilancia debido a que tanto su intensidad como su trayectoria pueden modificarse conforme avance sobre el océano. El Centro Nacional de Huracanes había señalado previamente que el sistema se movería hacia el oeste-noroeste, manteniéndose alejado y paralelo a la costa mexicana.
Con la formación de Rachel se pronostican lluvias intensas, de entre 75 y 150 milímetros, en regiones del sur y sureste de Guerrero, así como en el este, sur y sureste de Oaxaca.
Además, en las costas de ambas entidades se esperan vientos sostenidos de 30 a 50 kilómetros por hora, con rachas de 60 a 70 kilómetros por hora.
El oleaje podría alcanzar entre 2 y 3 metros en las costas de Guerrero, mientras que en Oaxaca se prevén olas de entre 3 y 5 metros de altura.
Las condiciones asociadas al ciclón también requieren atención en zonas donde las lluvias puedan generar encharcamientos, inundaciones, deslaves o incremento en los niveles de ríos y arroyos, particularmente en áreas vulnerables.
La formación de Rachel ocurre mientras el huracán Polo, actualmente como categoría 3, continúa su trayectoria hacia el noroeste y mantiene vigilancia por sus posibles efectos en Baja California Sur y posteriormente en otras zonas del noroeste.
Se trata de dos sistemas distintos y ubicados en diferentes sectores del Pacífico. Mientras Polo se encuentra al oeste de la península de Baja California Sur, Rachel se desarrolla frente al Pacífico sur mexicano.
Por ello, las autoridades meteorológicas mantienen el seguimiento de ambos fenómenos y llaman a consultar las actualizaciones oficiales ante cualquier modificación en sus trayectorias o intensidad.
Hasta el último reporte disponible, Rachel no representa un pronóstico de impacto directo en tierra por el centro del ciclón, aunque sus bandas nubosas y circulación sí favorecen condiciones de lluvia, viento y oleaje en estados del sur del país.
La población de Guerrero y Oaxaca, especialmente en zonas costeras y comunidades susceptibles a inundaciones o deslaves, deberá mantenerse atenta a los avisos de Protección Civil y del SMN.



































