Baton Rouge, Estados Unidos.- Un tiroteo registrado este jueves en el centro comercial Mall of Louisiana, en la ciudad de Baton Rouge, dejó al menos 10 personas heridas y generó escenas de pánico entre clientes y trabajadores que se encontraban en el lugar.

De acuerdo con autoridades locales, el ataque se originó tras una discusión entre dos grupos dentro del área de comida (food court), la cual escaló hasta un intercambio de disparos alrededor del mediodía.

El enfrentamiento armado provocó que decenas de personas huyeran del lugar en medio del caos, mientras otros buscaron refugio en tiendas y salidas de emergencia ante el temor de un tirador activo.

Autoridades confirmaron que al menos 10 personas resultaron lesionadas, algunas de ellas de gravedad, por lo que fueron trasladadas a hospitales cercanos, mientras que otras recibieron atención médica en un punto de triage instalado en el mismo centro comercial.

Reportes adicionales señalan que entre los heridos podría haber personas ajenas al conflicto, es decir, clientes que se encontraban en el lugar al momento del tiroteo.

Tras el ataque, varios de los presuntos responsables lograron escapar, por lo que autoridades locales, en coordinación con agencias federales como el FBI y la ATF, desplegaron un operativo para su localización.

Aunque la policía informó que la situación fue controlada y que ya no existe una amenaza activa para la población, el área fue acordonada mientras continúan las investigaciones.

El gobernador de Luisiana, Jeff Landry, confirmó que se trató de una situación de “tirador activo” y aseguró que se mantiene coordinación con fuerzas de seguridad para esclarecer los hechos.

Por su parte, autoridades locales condenaron el ataque y aseguraron que se trabajará para llevar ante la justicia a los responsables.

El tiroteo ocurre en un contexto de creciente preocupación por la violencia armada en Estados Unidos, donde este tipo de incidentes continúa registrándose en espacios públicos como centros comerciales, escuelas y eventos masivos.

Además, este hecho se suma a otros casos recientes en Luisiana, lo que ha intensificado el debate sobre seguridad y control de armas en el país.