La Guaira, Venezuela.– La cifra de víctimas por los devastadores terremotos que sacudieron el norte de Venezuela continúa en aumento y ya se acerca a los 3 mil fallecidos, en medio de una crisis humanitaria que ha rebasado la capacidad de respuesta de las autoridades.

En la zona de La Guaira, una de las más afectadas, las morgues han colapsado ante la llegada masiva de cuerpos, lo que ha obligado a habilitar espacios provisionales para resguardar a las víctimas. Reportes coinciden en que la magnitud del desastre ha superado la infraestructura disponible, con instalaciones improvisadas para atender la emergencia.

La situación se ha agravado por las dificultades en la identificación de los cuerpos, ya que muchos presentan un avanzado estado de descomposición, lo que complica el uso de métodos como huellas dactilares, ADN o reconocimiento facial.

Equipos de rescate continúan trabajando entre los escombros, aunque con el paso de los días las posibilidades de encontrar sobrevivientes disminuyen. A más de una semana del sismo, los esfuerzos se concentran cada vez más en la recuperación de cuerpos.

De acuerdo con reportes recientes, el número de fallecidos ha ido aumentando progresivamente desde los primeros balances, que ya contabilizaban más de 2 mil víctimas y miles de heridos, reflejando la magnitud de la tragedia.

El desastre también ha provocado daños severos en infraestructura clave, incluyendo viviendas, hospitales y el principal aeropuerto del país, lo que complica la llegada de ayuda humanitaria y agrava el aislamiento de las zonas afectadas.

Mientras tanto, miles de familias permanecen en la incertidumbre buscando a sus seres queridos, en medio de una emergencia que ha dejado también decenas de miles de desaparecidos y un sistema de atención rebasado.

La tragedia en Venezuela se perfila como una de las más graves en la historia reciente de la región, con un impacto humano y material que podría tardar años en superarse.