Un terremoto de magnitud 5.7 sacudió el centro de Japón durante la madrugada del domingo 8 de noviembre y dejó al menos 24 personas heridas, además de daños en establecimientos y afectaciones en el transporte ferroviario.
De acuerdo con la Agencia Meteorológica de Japón, el movimiento telúrico ocurrió alrededor de la 1:04 de la mañana, con epicentro en el oeste de la prefectura de Shizuoka y una profundidad aproximada de 41 kilómetros.
La mayor intensidad se registró en la ciudad de Chita, en la prefectura de Aichi, donde alcanzó el nivel 5 superior de la escala sísmica japonesa. El temblor también se percibió en otras regiones del centro del país.
Entre los daños reportados se encuentran escaparates rotos, cristales esparcidos en las calles y mercancía que cayó de los estantes de comercios. En una librería, varios libros terminaron en el suelo debido a la fuerza del movimiento.
Al menos 24 personas resultaron heridas en las prefecturas de Aichi y Shizuoka. Algunas sufrieron lesiones al caer mientras intentaban salir de sus viviendas o edificios durante el sismo.
El movimiento también provocó ajustes en el servicio ferroviario. Los trenes bala Shinkansen operaron a menor velocidad como medida preventiva, mientras se realizaban revisiones de seguridad en las vías.
Las autoridades confirmaron que el terremoto no generó riesgo de tsunami. Sin embargo, la Agencia Meteorológica pidió a la población mantenerse alerta ante la posibilidad de nuevos movimientos fuertes durante la semana, especialmente en los siguientes dos o tres días.
También advirtió sobre posibles deslizamientos de tierra y caída de rocas en zonas montañosas afectadas por el temblor, particularmente si se presentan lluvias.
Por su parte, las autoridades señalaron que no se habían detectado cambios aparentes en la fosa de Nankai, una zona frente a la costa japonesa donde existe preocupación por la posibilidad de un gran terremoto.



































