Nuevos detalles surgieron en torno al feminicidio de Carolina Flores Gómez, ex reina de belleza asesinada en un departamento de Polanco, luego de que autoridades venezolanas revelaran las primeras declaraciones de Erika María Herrera, suegra de la víctima y principal acusada del crimen.

De acuerdo con información dada a conocer tras su captura en Caracas, la mujer habría asegurado que lo ocurrido “fue un accidente”, además de referirse al arma utilizada en el ataque como “un juguetico”, mientras era interrogada por autoridades de aquel país.

Erika María Herrera permaneció prófuga durante varios días después del asesinato ocurrido el pasado 15 de abril en la Ciudad de México, hasta que finalmente fue localizada en Venezuela tras una ficha de búsqueda internacional.

El caso provocó indignación nacional luego de que se difundieran imágenes y detalles de la agresión ocurrida dentro del domicilio familiar, donde Carolina Flores fue atacada frente a su esposo y su hijo de apenas unos meses de edad.

Las investigaciones apuntan a que la agresión ocurrió tras una discusión familiar dentro del departamento ubicado en la zona de Polanco, considerada una de las áreas residenciales más exclusivas de la capital del país.

Tras el crimen, la acusada abandonó México y habría realizado una ruta de escape hacia Sudamérica antes de ser ubicada por autoridades venezolanas, quienes actualmente colaboran en el proceso para su posible extradición.

El feminicidio de Carolina Flores Gómez abrió nuevamente el debate sobre la violencia contra las mujeres y la importancia de reforzar mecanismos de protección y atención ante conflictos familiares que pueden escalar hasta hechos extremos.