El precio de la tortilla en Hermosillo volvió a aumentar en los últimos días, pese a la promesa del Gobierno de México de mantener estable el costo de productos básicos, lo que ya comienza a impactar directamente a comerciantes y consumidores.
Actualmente, el kilo de tortilla se vende entre los 33 y 35 pesos en distintos puntos de la ciudad, colocándose nuevamente entre los más caros del país.
Este incremento ocurre en medio de acuerdos federales que buscaban evitar alzas en alimentos esenciales; sin embargo, en la práctica, los costos continúan subiendo impulsados por factores como el precio de los combustibles, transporte e insumos.
El impacto ya se resiente en pequeños negocios como taquerías y vendedores de tamales, quienes dependen directamente de este insumo y enfrentan un aumento en sus costos de operación, lo que reduce sus márgenes de ganancia o los obliga a subir precios.
Además, Hermosillo ha mantenido históricamente uno de los precios más altos del país en este producto, con promedios superiores a los 31 pesos desde inicios de año y con tendencia al alza.
Especialistas y representantes del sector han advertido que, aunque el gobierno insiste en que no hay razones para incrementos, la realidad del mercado muestra lo contrario, con aumentos constantes derivados de la inflación y el encarecimiento de la cadena productiva.
El panorama refleja una contradicción entre los acuerdos oficiales y lo que ocurre en el día a día, donde el alza en la tortilla —uno de los alimentos más consumidos en México— sigue presionando el bolsillo de las familias y de quienes viven de su venta.


































