El brote de sarampión en Sonora continúa escalando con rapidez y ya suma alrededor de 460 casos confirmados en lo que va de 2026, una cifra que refleja un crecimiento sostenido y coloca a la entidad entre las más afectadas del país.
El incremento es significativo si se compara con los primeros meses del año: en enero apenas se reportaban menos de 10 casos, mientras que para febrero ya sumaban más de 60 y en marzo superaban los 140 contagios.
Para abril, la cifra ya había alcanzado cerca de 269 casos, evidenciando una tendencia al alza que no se ha logrado contener.
Este crecimiento acelerado ocurre en el contexto de un brote nacional activo. De acuerdo con datos oficiales, el sarampión se ha propagado en los 32 estados del país y miles de casos han sido confirmados en los últimos meses, con transmisión sostenida en diversas regiones.
Además, el país ha registrado más de 17 mil contagios acumulados y decenas de defunciones asociadas a la enfermedad, lo que ha encendido las alertas sanitarias en todos los niveles.
En Sonora, autoridades de salud han advertido que el brote se ha visto impulsado principalmente por la falta de vacunación en ciertos sectores de la población, especialmente en menores de edad. Casos previos ya habían señalado que muchos pacientes no contaban con esquema completo de inmunización, lo que facilita la propagación del virus.
El sarampión, altamente contagioso, puede transmitirse fácilmente por el aire y generar complicaciones graves, sobre todo en niños pequeños. Ante este panorama, las autoridades han reforzado las campañas de vacunación y vigilancia epidemiológica, aunque reconocen que el riesgo persiste mientras no se logre ampliar la cobertura de inmunización.
El avance del brote en Sonora refleja una problemática más amplia a nivel nacional: la reaparición de enfermedades prevenibles por vacunación, impulsada por brechas en el acceso a servicios de salud y esquemas incompletos en la población.


































