El sistema pluvial del paso a desnivel ubicado en los bulevares Colosio y Solidaridad comenzó a operar con éxito tras captar el agua de las recientes lluvias registradas en Hermosillo, marcando el primer funcionamiento real de esta infraestructura hidráulica.
Autoridades municipales informaron que el agua acumulada fue extraída mediante una pipa del Ayuntamiento, lo que confirma la funcionalidad del sistema diseñado para prevenir inundaciones y, al mismo tiempo, aprovechar el recurso hídrico de manera sustentable.
La obra forma parte de los proyectos impulsados por la actual administración municipal, incorporando un sistema hidráulico integral que evita que el agua ingrese al túnel.
Esto se logra gracias a la configuración de pendientes estratégicas y a un sistema de captación que dirige los escurrimientos hacia el canal Yucatán, el cual continúa en operación.
Además, el diseño contempla la captación del agua que cae directamente sobre las rampas del paso a desnivel, cubriendo una superficie aproximada de cinco mil metros cuadrados.
El sistema fue desarrollado con base en un análisis histórico de precipitaciones de más de seis décadas, considerando incluso escenarios extremos de lluvia.
La infraestructura incluye 202 metros de tubería con capacidad para almacenar cerca de 920 mil litros de agua. Parte de esta tubería permite la infiltración controlada al subsuelo mediante filtros especiales, lo que contribuye a la recarga del acuífero.
El resto del agua se almacena para su posterior reutilización en el riego de parques, camellones y áreas verdes de la ciudad, a través de unidades del Ayuntamiento.
El mecanismo de operación está basado principalmente en la gravedad, lo que reduce la dependencia de equipos mecánicos y minimiza posibles fallas durante lluvias intensas.
El agua es captada mediante rejillas ubicadas en la zona más baja del paso a desnivel y conducida hacia un cárcamo profundo, donde una bomba se activa únicamente cuando es necesario extraer el líquido almacenado.
Este proyecto representa una solución de ingeniería orientada a mejorar la movilidad urbana y reducir riesgos durante precipitaciones, al tiempo que promueve un uso más responsable del agua.
Con ello, se busca garantizar condiciones más seguras para quienes transitan por la zona, incluso en escenarios climáticos adversos.




































