Un potente terremoto de magnitud 7.1 sacudió el sur de Japón, provocando daños severos en infraestructura y el colapso parcial de un centro comercial donde varias personas permanecen desaparecidas.
El sismo tuvo como epicentro la isla de Kyushu, particularmente en la prefectura de Kumamoto, una zona con alta actividad sísmica. Tras el movimiento telúrico, autoridades japonesas activaron protocolos de emergencia y desplegaron equipos de rescate para localizar a personas atrapadas entre los escombros.
Uno de los incidentes más graves ocurrió en un centro comercial, donde el colapso de parte del edificio dejó entre 20 y 30 personas desaparecidas, principalmente empleados que se encontraban en el lugar al momento del sismo.
Reportes indican que la estructura sufrió daños tras una explosión y el derrumbe de niveles superiores, lo que complicó las labores de rescate.
El terremoto dejó al menos una persona muerta y decenas de heridos, con cifras que superan los 80 lesionados en hospitales cercanos.
Además, se registraron colapsos en viviendas, daños en carreteras y cortes de electricidad que afectaron a decenas de miles de hogares.
Las autoridades también reportaron incendios aislados y afectaciones en fábricas, donde igualmente se reportan personas no localizadas.
Tras el sismo, se emitió una alerta de tsunami para zonas costeras, aunque fue retirada horas después sin que se registraran olas de gran magnitud.
Como medida preventiva, alrededor de 300 mil personas fueron evacuadas mientras continúan las evaluaciones de daños y el monitoreo de réplicas.
Japón se ubica en el llamado “Anillo de Fuego del Pacífico”, una de las regiones con mayor actividad sísmica del mundo, donde se concentra cerca del 10% de los terremotos globales.
Este nuevo evento revive el recuerdo de otros sismos devastadores en la región, como el ocurrido en 2016 en Kumamoto, que dejó decenas de víctimas y graves daños estructurales.
Las autoridades han advertido sobre la posibilidad de réplicas en las próximas horas, por lo que se mantiene la alerta y el despliegue de fuerzas de emergencia.



































