La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, consolidaron un acercamiento político durante su encuentro en Barcelona, en el marco de la Cumbre en Defensa de la Democracia, tras años de tensiones diplomáticas derivadas de las diferencias por la interpretación histórica de la Conquista.

El encuentro marca un punto de distensión entre ambos países, luego de que en años recientes México insistiera en un reconocimiento por los abusos cometidos durante la colonización, lo que generó fricciones en la relación bilateral.

Durante la reunión, ambos mandatarios destacaron la importancia de fortalecer la cooperación entre México y España en temas económicos, culturales y de agenda internacional, en un contexto donde buscan dejar atrás la etapa de confrontación diplomática.

Sheinbaum ha sostenido en diversas ocasiones que no existe una crisis entre ambas naciones, postura que reiteró en este viaje, al subrayar la necesidad de mantener el diálogo abierto y el respeto mutuo entre gobiernos.

El encuentro también simboliza un giro en la relación bilateral, al pasar de la tensión política a una etapa de acercamiento, con miras a reforzar los vínculos en foros multilaterales y futuras cumbres