La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, sostuvo una reunión con representantes del sector empresarial para analizar medidas que permitan contener el aumento de precios en productos de la canasta básica y combustibles.
El encuentro se llevó a cabo en Palacio Nacional como parte del seguimiento al Paquete contra la Inflación y la Carestía (PACIC), en el que participan autoridades federales y empresas productoras y distribuidoras de alimentos.
Entre los asistentes estuvieron representantes de compañías como Grupo Minsa, Bachoco, Pilgrim’s, SuKarne y Alpura, con quienes se abordaron posibles acciones para evitar incrementos en productos de alto consumo.
Durante la reunión, se planteó la necesidad de revisar los precios de alimentos como jitomate, tomate y cebolla, que han tenido impacto directo en el comportamiento de la inflación en los últimos meses.
Además, la mandataria adelantó que se analizará el aumento en el precio de la harina de maíz, pese a que el costo del grano se mantiene en niveles bajos, lo que ha generado cuestionamientos sobre posibles incrementos injustificados.
El encuentro ocurre en un contexto de presión inflacionaria en alimentos y energéticos, donde el gobierno federal busca reforzar acuerdos con el sector privado para evitar afectaciones al poder adquisitivo de la población.
De acuerdo con datos recientes, la inflación en México ronda el 4.6%, nivel que, según el gobierno, se mantiene dentro de parámetros históricos, aunque con presiones en productos agrícolas.
Estas reuniones forman parte de la estrategia federal para contener la carestía sin recurrir a controles de precios, apostando por acuerdos voluntarios con productores y distribuidores.


































