La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, marcó distancia del reciente informe emitido por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos sobre el caso Ayotzinapa, al señalar que su gobierno no participó en su elaboración y que será la Secretaría de Gobernación la instancia encargada de revisarlo.

De acuerdo con declaraciones difundidas, la mandataria subrayó que el documento no refleja una postura oficial del gobierno federal, por lo que se analizará su contenido para determinar su alcance y posibles implicaciones en la investigación.

El posicionamiento surge en medio de la controversia generada por el informe del organismo autónomo, el cual ha sido cuestionado por distintos actores políticos y sociales, incluidos familiares de los 43 normalistas desaparecidos.

Sheinbaum insistió en que su administración mantiene el compromiso de esclarecer los hechos ocurridos en septiembre de 2014, cuando desaparecieron 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa en Guerrero, uno de los casos más emblemáticos de violaciones a derechos humanos en México.

En ese sentido, reiteró que cualquier avance en la investigación deberá sustentarse en evidencia científica y líneas sólidas de indagación, alejadas de versiones que no cuenten con respaldo técnico.

El gobierno federal, añadió, continuará trabajando con las instituciones correspondientes, incluida la Fiscalía General de la República, así como con los familiares de las víctimas, quienes han exigido transparencia y resultados concretos tras más de una década sin resolverse el caso.

Cabe recordar que el caso Ayotzinapa sigue siendo un tema prioritario en la agenda nacional, con múltiples investigaciones abiertas, cuestionamientos sobre versiones oficiales previas y exigencias constantes de justicia por parte de organismos nacionales e internacionales.