El Gobierno de México, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, presentó una denuncia formal ante autoridades de Estados Unidos tras la muerte de 17 migrantes mexicanos en territorio estadounidense, en un caso que ha generado indignación y exigencias de justicia.

A través de la Secretaría de Relaciones Exteriores, la administración federal informó que ya se iniciaron acciones legales para esclarecer los hechos y fincar responsabilidades, además de brindar acompañamiento a las familias de las víctimas.

De acuerdo con la información difundida, el gobierno mexicano busca que las autoridades estadounidenses realicen una investigación exhaustiva sobre las circunstancias en las que ocurrieron las muertes, así como garantizar que no haya impunidad.

La presidenta Sheinbaum subrayó que la protección de los connacionales en el extranjero es una prioridad para su administración, por lo que se actuará con firmeza en defensa de los derechos humanos de los migrantes.

El caso ha encendido alertas sobre las condiciones de seguridad que enfrentan los mexicanos en Estados Unidos, especialmente aquellos en situación vulnerable o en tránsito, lo que ha llevado a reforzar los llamados a una política migratoria más humanitaria.

Asimismo, el gobierno reiteró que dará seguimiento puntual al proceso legal y mantendrá comunicación constante con las familias afectadas, al tiempo que insistió en la necesidad de cooperación entre ambos países para evitar que hechos similares se repitan.