El exembajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, negó haber tenido información sobre presuntos vínculos entre el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y el crimen organizado.
Durante una entrevista reciente, el exdiplomático aseguró que, durante su gestión, nunca recibió datos que confirmaran que el mandatario estatal tuviera relaciones con grupos delictivos o que hubiera recibido dinero del narcotráfico.
Las declaraciones surgen en medio de la polémica generada por acusaciones provenientes de autoridades estadounidenses y versiones periodísticas que han señalado posibles nexos del gobernador con el crimen organizado.
El caso ha generado tensiones políticas y diplomáticas entre México y Estados Unidos, luego de que el gobierno estadounidense señalara a funcionarios de Sinaloa por presuntos vínculos con el narcotráfico, situación que ha sido rechazada por el propio Rocha Moya y por autoridades mexicanas.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum ha insistido en que deben presentarse pruebas claras antes de emitir señalamientos, reiterando que su gobierno no protegerá a ningún funcionario en caso de comprobarse irregularidades.
Las declaraciones de Salazar han sido interpretadas por algunos sectores como un elemento que debilita las acusaciones contra el mandatario sinaloense, aunque el caso continúa siendo tema de debate público y político.


































