El número de víctimas por los terremotos registrados en Venezuela continúa en aumento y ya supera las 4 mil 500 personas fallecidas, de acuerdo con reportes recientes sobre la magnitud del desastre.
Los sismos, ocurridos a finales de junio, dejaron además más de 16 mil personas heridas y miles sin hogar, provocando una de las crisis humanitarias más graves en la historia reciente del país.
Las autoridades han informado que cientos de cuerpos aún no han sido identificados, lo que complica las labores forenses y prolonga el sufrimiento de las familias que buscan a sus seres queridos.
El impacto también se refleja en la infraestructura: cientos de edificios colapsaron o presentan daños severos, mientras hospitales operan al límite de su capacidad ante la gran cantidad de heridos.
Organismos internacionales han advertido sobre una crisis sanitaria en desarrollo, debido a la falta de servicios básicos, el hacinamiento y el riesgo de enfermedades en las zonas afectadas.
A más de dos semanas del desastre, continúan las labores de rescate y reconstrucción, mientras miles de familias enfrentan la pérdida de sus hogares y seres queridos.


































