La Paz, Baja California Sur.— La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo rechazó este domingo que su gobierno o Morena utilicen los programas sociales para comprar o condicionar votos y afirmó que los apoyos entregados a la población forman parte de una política de derechos sociales.
Durante el encuentro “Honestidad y Resultados”, realizado en la explanada del Palacio de Gobierno de Baja California Sur, como parte de su gira para presentar los avances de su Segundo Informe de Gobierno, Sheinbaum respondió a los cuestionamientos sobre el supuesto uso electoral de los programas de Bienestar.
“Nosotros no compramos votos, damos derechos al pueblo de México, que es muy distinto”, afirmó la presidenta.
Sheinbaum sostuvo que los programas sociales, junto con el incremento al salario mínimo, forman parte de una estrategia de distribución de la riqueza y de atención a los sectores con menores ingresos. De acuerdo con la versión difundida por Agencia Reforma, la mandataria vinculó estas políticas con el concepto de justicia social.
La presidenta también señaló que, a diferencia de administraciones anteriores, los apoyos se entregan directamente a los beneficiarios, sin intermediarios. En declaraciones retomadas este domingo, afirmó que los recursos llegan a través del Banco del Bienestar y que no están condicionados al voto.
Durante el mismo evento en La Paz, Sheinbaum anunció la creación de 500 nuevas plazas para maestras y maestros en Baja California Sur, como parte de los compromisos presentados durante su visita a la entidad.
La gira presidencial incluyó además anuncios relacionados con infraestructura, agua, vivienda, transporte y carreteras. Entre los proyectos mencionados se encuentran obras hidráulicas, la rehabilitación de la carretera Transpeninsular, mejoras al transporte público de La Paz y acciones de vivienda, particularmente en Los Cabos.
El uso de programas sociales durante los procesos electorales ha sido objeto de regulación y controversia en México. Las autoridades electorales han establecido que los programas no deben utilizarse para condicionar el voto, mientras que los apoyos sociales pueden formar parte de las políticas públicas siempre que se respeten las reglas electorales.
En este contexto, la declaración de Sheinbaum constituye su respuesta a los señalamientos de que los programas de Bienestar podrían utilizarse con fines electorales. No obstante, la sola declaración de la presidenta no determina por sí misma si existe o no alguna conducta electoral irregular; eso corresponde, en su caso, a las autoridades competentes mediante investigaciones y resoluciones.



































