Ciudad de México.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, rechazó categóricamente las acusaciones que señalan al expresidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, al asegurar que no existen pruebas que sustenten dichos señalamientos.
Durante su posicionamiento, la mandataria defendió la actuación del gobierno anterior en materia de seguridad, al destacar que durante ese sexenio se lograron importantes detenciones de integrantes de grupos criminales, entre ellas la captura de Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, considerado uno de los líderes de la facción conocida como “Los Chapitos”.
Sheinbaum subrayó que estos resultados contradicen la narrativa de supuestos nexos con organizaciones delictivas, al tiempo que reiteró que cualquier señalamiento de este tipo debe sustentarse con evidencia sólida y no con declaraciones sin fundamento.
En ese sentido, insistió en que su administración mantendrá una política de combate al crimen organizado basada en la legalidad y sin encubrimientos, al tiempo que exigió responsabilidad en la difusión de acusaciones que puedan generar desinformación o afectar la estabilidad política del país.
De acuerdo con reportes de otros medios, la postura del gobierno mexicano también responde a señalamientos provenientes de Estados Unidos, donde autoridades han insinuado posibles vínculos entre actores políticos y el crimen organizado, lo que ha generado tensiones diplomáticas recientes.
Además, la presidenta ha reiterado en distintos momentos que su gobierno no permitirá injerencias externas ni acusaciones sin sustento, y que cualquier investigación deberá apegarse a los mecanismos legales y a la soberanía nacional.
Cabe recordar que la detención de Ovidio Guzmán ha sido uno de los golpes más relevantes contra el Cártel de Sinaloa en los últimos años, en un contexto de violencia y disputas internas dentro de esa organización criminal.
La postura de Sheinbaum se da en medio de un clima de debate político y mediático sobre la relación entre autoridades y grupos criminales, tema que ha cobrado relevancia tanto a nivel nacional como internacional.
Finalmente, la mandataria reiteró que su administración continuará con la estrategia de seguridad enfocada en la reducción de la violencia, el fortalecimiento institucional y el combate frontal a la delincuencia organizada.


































