La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo pidió a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) realizar una investigación profunda sobre las denuncias de presunta tortura y abuso policial contra jóvenes detenidos durante una manifestación por la calidad del agua en Guadalajara, Jalisco.
Durante su conferencia matutina de este miércoles 14 de octubre, la mandataria sostuvo que deben esclarecerse las circunstancias en las que ocurrieron las detenciones, identificar quién ordenó el operativo y determinar las responsabilidades de los elementos que pudieron incurrir en abusos.
Sheinbaum condenó los señalamientos contra policías durante la movilización del domingo 11 de octubre, en la que habitantes de Guadalajara y su zona metropolitana salieron a las calles para exigir soluciones al problema del agua que llega a sus hogares. Durante la protesta, los agentes utilizaron chorros de agua y gases lacrimógenos, además de que se registraron detenciones y enfrentamientos.
La presidenta afirmó que la investigación no debe limitarse al uso de la fuerza para dispersar a los manifestantes, sino que también debe atender los testimonios de quienes denunciaron presuntas agresiones durante su detención. Por ello, pidió a la CNDH entrevistar directamente a las víctimas y reconstruir lo sucedido para establecer si hubo violaciones a los derechos humanos.
“¿Cómo es posible que en el 2026 siga habiendo tortura de policías a jóvenes?”, cuestionó la mandataria, al insistir en que este tipo de conductas no deben permitirse y que los hechos deben investigarse y sancionarse si se comprueban responsabilidades.
Sheinbaum también informó que solicitó a la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, un informe sobre lo ocurrido y pidió que se profundice en la revisión de la actuación de las corporaciones de seguridad. Agregó que, si las circunstancias lo ameritan, la Fiscalía General de la República (FGR) podría intervenir en el caso.
El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, reconoció previamente que durante el operativo hubo un uso excesivo de la fuerza y que se cometieron detenciones injustas. También anunció una revisión de la actuación policial para determinar posibles responsabilidades. Las denuncias por presunta tortura deberán esclarecerse mediante las investigaciones correspondientes.
La exigencia de la presidenta ocurre en medio de cuestionamientos por la respuesta de las autoridades estatales ante una protesta relacionada con la calidad del agua potable. Sheinbaum sostuvo que ninguna corporación debe recurrir a la represión o la tortura y que las autoridades tienen la obligación de escuchar a las personas afectadas, aclarar lo sucedido y evitar que los hechos queden impunes.



































