Ciudad de México.— La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó que los nuevos lineamientos para la protección de los derechos de las audiencias representen un mecanismo de censura contra los medios de comunicación y aseguró que su administración observará cómo funciona la nueva regulación antes de determinar si requiere ajustes.

“Todo lineamiento es perfectible”, señaló la mandataria durante su conferencia matutina de este jueves, al referirse a las reglas aprobadas por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), organismo que sustituyó al Instituto Federal de Telecomunicaciones dentro de la nueva estructura regulatoria del sector.

Sheinbaum sostuvo que los lineamientos representan un avance para garantizar el derecho constitucional de las personas a recibir información y explicó que su aplicación permitirá evaluar si los mecanismos establecidos cumplen realmente con ese objetivo.

La presidenta planteó que, en caso de que la nueva regulación no genere cambios en la manera en que se atienden las inconformidades de las audiencias, podría revisarse nuevamente.

La regulación establece mecanismos para que las audiencias puedan presentar quejas o inconformidades respecto de contenidos de radio y televisión y contempla la participación de defensores de las audiencias.

Entre las obligaciones para los medios se encuentra contar con mecanismos de atención, defensores de las audiencias y códigos de ética, además de establecer una diferenciación clara entre información y opinión.

La versión finalmente aprobada incorporó modificaciones respecto de la propuesta que había generado críticas durante el periodo de consulta pública.

Uno de los cambios más relevantes fue eliminar una disposición relacionada con el derecho de las audiencias a no recibir información considerada “descontextualizada”, debido a las dudas que generaba sobre quién determinaría cuándo un contenido incumplía ese criterio.

También se limitaron los supuestos en los que podrían aplicarse sanciones, concentrándolos en obligaciones relacionadas con los mecanismos de atención de quejas, las defensorías de audiencias y los códigos de ética.

La consulta pública sobre el proyecto recibió miles de comentarios antes de que la CRT aprobara la versión modificada.

Ante las críticas que plantean que la regulación podría abrir la puerta a una intervención gubernamental sobre los contenidos periodísticos, Sheinbaum insistió en que el propósito no es determinar qué deben publicar los medios.

La presidenta explicó que será necesario observar la aplicación práctica de los lineamientos y comprobar si los nuevos mecanismos efectivamente permiten que las audiencias ejerzan su derecho a la información.

“Hay que probar este nuevo mecanismo y ver cómo funciona”, señaló.

La mandataria también sostuvo que, si después de su implementación se detectan problemas o si los mecanismos no cumplen con el objetivo planteado, existe la posibilidad de realizar nuevas modificaciones.

La aprobación de los lineamientos ocurre después de varias semanas de controversia entre autoridades, medios de comunicación, especialistas y organizaciones vinculadas con la libertad de expresión.

Las principales preocupaciones se concentraron inicialmente en la posibilidad de que una autoridad pudiera intervenir indirectamente en los contenidos de radio y televisión mediante criterios relacionados con la veracidad, el contexto o la diferenciación entre información y opinión.

Especialistas y organizaciones habían advertido que una regulación ambigua podría generar riesgos para la libertad editorial y de expresión.

El gobierno federal, por su parte, ha defendido que los lineamientos no buscan establecer qué información debe difundirse ni facultar al Estado para decidir qué es verdadero o falso.

Desde las primeras discusiones sobre el proyecto, Sheinbaum ha insistido en que el derecho de las audiencias a recibir información y la libertad de expresión deben coexistir dentro del marco constitucional.

Con la aprobación de la versión modificada, el debate ahora se trasladará de la discusión sobre el contenido de la propuesta a su aplicación.

Uno de los principales puntos de atención será determinar cómo funcionarán las defensorías de las audiencias, cómo se tramitarán las quejas y hasta dónde llegará la intervención de la autoridad reguladora.

La CRT establece mecanismos para que las personas puedan presentar inconformidades ante los medios y, posteriormente, recurrir a la autoridad cuando corresponda.

Para Sheinbaum, el funcionamiento de estos instrumentos permitirá comprobar si la regulación fortalece efectivamente el derecho a la información o si requiere nuevos ajustes.

Mientras tanto, las críticas sobre una posible afectación a la libertad de expresión continuarán formando parte del debate público, particularmente ante la necesidad de garantizar que la protección de las audiencias no se convierta en una herramienta de control sobre los contenidos periodísticos.