La presidenta Claudia Sheinbaum volvió a confrontar a sectores críticos de su administración al asegurar que algunos analistas y comunicadores están inconformes con su gobierno porque ya no reciben beneficios económicos del poder.
Durante una de sus intervenciones públicas, la mandataria afirmó que existe un grupo de “comentócratas” que constantemente cuestionan a su administración, pero atribuyó estas críticas a la eliminación de prácticas del pasado relacionadas con pagos o privilegios desde el gobierno.
“ No quieren al gobierno porque no les damos chayote ”, señaló Sheinbaum, en referencia a la expresión utilizada en México para describir supuestos pagos a periodistas o comunicadores a cambio de cobertura favorable.
No es la primera vez que la presidenta se refiere de manera directa a este sector. En distintos momentos ha acusado a comentaristas de difundir información sin sustento o de formar parte de campañas de desprestigio contra su gobierno.
Incluso, ha señalado que algunos de estos perfiles “especulan” sobre temas relevantes sin contar con información completa, particularmente en debates sobre reformas o decisiones públicas.
Asimismo, Sheinbaum ha sostenido que existen narrativas impulsadas desde la oposición y amplificadas por ciertos comunicadores, las cuales —según su postura— buscan instalar una percepción negativa sobre la situación del país.
Las declaraciones se dan en medio de un debate más amplio sobre la relación entre el gobierno y los medios de comunicación, especialmente en torno a la independencia editorial y el papel de la crítica en la vida pública.
Mientras el gobierno federal defiende una política de austeridad y rechaza prácticas del pasado, sectores críticos advierten sobre posibles tensiones con la libertad de expresión.
El señalamiento de la presidenta vuelve a colocar en el centro la discusión sobre el papel de los analistas políticos y su influencia en la opinión pública.


































