La televisora TV Azteca lanzó una crítica directa al gobierno de Claudia Sheinbaum al asegurar que los nuevos lineamientos sobre derechos de las audiencias podrían utilizarse como un mecanismo para “silenciar” a medios de comunicación.

De acuerdo con la postura de la empresa, los lineamientos —que actualmente se encuentran en proceso de consulta pública— representarían un riesgo para la libertad editorial, al considerar que podrían derivar en restricciones indirectas al contenido que se transmite en radio y televisión.

Incluso, directivos de la televisora han señalado que la propuesta tendría un destinatario específico, aunque el documento plantea obligaciones generales para todos los concesionarios del país.

El posicionamiento de TV Azteca se da en medio de un debate más amplio dentro de la industria de la radiodifusión, donde también organismos y especialistas han advertido que la regulación podría ampliar la intervención del Estado y generar incertidumbre jurídica para los medios.

Algunas voces han señalado que las nuevas disposiciones podrían fomentar la autocensura, al obligar a diferenciar de manera estricta entre información y opinión, así como establecer criterios adicionales sobre contenidos.

Ante las críticas, la presidenta Claudia Sheinbaum ha rechazado que exista intención de censurar a los medios de comunicación, asegurando que el objetivo de los lineamientos es proteger el derecho de las audiencias a recibir información veraz.

La mandataria ha insistido en que las medidas no buscan sancionar contenidos ni opiniones, sino garantizar que las concesionarias cuenten con mecanismos como códigos de ética y defensores de audiencia.

Asimismo, reconoció que algunos puntos de la propuesta podrían requerir ajustes para mayor claridad, luego de las inquietudes expresadas por diversos sectores.

El tema ha abierto un nuevo frente de tensión entre el gobierno federal y medios de comunicación, en un contexto donde especialistas advierten que cualquier regulación debe equilibrar la protección de las audiencias con la libertad de expresión.

La consulta pública sobre los lineamientos continúa abierta, mientras se intensifica el debate sobre los alcances y posibles implicaciones de esta iniciativa.