La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, enviará al Congreso de la Unión una iniciativa de reforma que plantea posponer la elección de jueces, magistrados y ministros del Poder Judicial hasta 2028, además de implementar cambios estructurales para simplificar el proceso electoral y fortalecer la capacitación de los futuros juzgadores.
De acuerdo con la propuesta presentada por la consejera jurídica de la Presidencia, la iniciativa busca ajustar el diseño de la reforma judicial aprobada previamente, con el objetivo de hacer más operativa su implementación y reducir la complejidad del proceso de votación ciudadana.
Uno de los ejes principales del proyecto es la simplificación de las boletas electorales, las cuales en el esquema actual han sido criticadas por su tamaño y número de aspirantes. La nueva propuesta plantea reducir opciones para facilitar la decisión de los votantes y mejorar la organización de los comicios.
Otro punto clave es la capacitación obligatoria de jueces, magistrados y ministros electos, con el fin de asegurar que quienes lleguen al Poder Judicial cuenten con formación adecuada para desempeñar sus funciones dentro del sistema de justicia.
La iniciativa también contempla la posibilidad de que la elección judicial de 2028 pueda realizarse de forma concurrente con otros procesos democráticos, como la eventual revocación de mandato, lo que permitiría optimizar recursos y logística electoral.
El planteamiento forma parte de una serie de ajustes al modelo de elección judicial impulsado en la reforma previa, el cual ha sido objeto de debate por su complejidad operativa, el número de candidatos y los costos asociados a su implementación.
De aprobarse, el rediseño implicaría cambios relevantes en la organización del Poder Judicial, así como en los mecanismos de selección y evaluación de aspirantes, con el objetivo de garantizar mayor claridad en el proceso y fortalecer la legitimidad institucional.


































