La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que la detención del exgobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, por su presunta implicación en el caso Ayotzinapa, no responde a motivos políticos, sino al avance de las investigaciones encabezadas por la Fiscalía General de la República (FGR).

Durante su conferencia, la mandataria enfatizó que se trata de un proceso basado en evidencias y trabajo ministerial, rechazando interpretaciones que vinculen el arresto con intereses partidistas o coyunturales.

Aguirre fue detenido por su presunta responsabilidad en la obstrucción de justicia y desaparición forzada relacionada con la desaparición de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa en 2014, uno de los casos más emblemáticos de violaciones a derechos humanos en México.

De acuerdo con las investigaciones recientes, nuevos testimonios y elementos probatorios apuntan a que el exmandatario habría tenido conocimiento o participación en la desaparición de evidencia clave, como grabaciones de seguridad que pudieron haber aportado información relevante para esclarecer los hechos.

Sheinbaum subrayó que el caso lleva meses de trabajo por parte de las autoridades y reiteró que la FGR actúa con base en pruebas científicas y análisis técnico, lo que derivó en la orden de aprehensión.

La detención ha generado reacciones tanto en el ámbito político como entre familiares de las víctimas, quienes han exigido transparencia en el proceso y avances reales en el esclarecimiento del caso, que permanece sin resolverse completamente a más de una década de los hechos.

El caso Ayotzinapa continúa siendo un tema sensible en la agenda nacional, al evidenciar presuntas fallas institucionales y posibles vínculos entre autoridades y el crimen organizado.